Namasté

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Namasté , "La luz de Dios en nosotros, celebra su presencia eternamente en nuestros corazones"

jueves, 23 de junio de 2016


DESDE LAS PLEYADES

Nuestras emociones muchas veces pueden influir en la forma que tenemos de actuar ante la vida. Disponer de un tipo de esquemas cognitivos u otros puede afectar negativamente en cómo percibimos el mundo que nos rodea. Razonamientos como "no podré aprobar el examen de conducir", "me he quedado sin trabajo, no volveré a encontrar otro" o "debería haber estudiado más", son afirmaciones que repetimos a menudo y que desconocemos el daño que hacen a nuestra autoestima. En Psicología este conjunto de pensamientos negativos se conoce con el nombre de distorsiones cognitivas.
Las distorsiones cognitivas son una serie dereflexiones equivocadas que nos hace interpretar los hechos erróneamente. "Se cree firmemente en ellas, a pesar de que en un análisis lógico, se vería que son absurdas", aclara José Antonio Portellano Pérez, psicólogo clínico y profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid.
A su vez, generan múltiples consecuencias negativas: alteraciones emocionales como resultado de la perjudicial creencia en los pensamientos negativos; conflictos en las relaciones con los demás debido a esas interpretaciones erróneas; o en la manera de ver la vida dando lugar a una visión simplista y negativa. Raimon Gaja Jaumeandreu, especialista en psicología clínica y fundador y director del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, asegura que "vivir con estréspuede tener repercusiones en la salud, y cambiar estos pensamientos te permite vivir de una forma más relajada".
El problema principal es que muchas veces asumimos que nuestras ideas son verdades absolutas. Pero existe una realidad más objetiva y justa, independiente de la perspectiva de cada individuo. La equivocación se debe a que algunas personas interiorizan que las emociones que experimentan o sienten son un reflejo exacto de la realidad, y no es así. "Cualquier persona puede tener sentimientos de infravaloración o dudas acerca de sus capacidades, y en ocasiones se anticipa el fracaso, empleando esquemas de acción negativos", sostiene Portellano.
"Las personas con baja autoestima, un escaso desarrollo de sus habilidades sociales o con tendencia depresivas tienen más facilidad para desarrollar distorsiones cognitivas", explica.
A pesar de esto, no se nace con este tipo de razonamientos. "Las experiencias vitales negativas pueden provocar e incrementar la tendencia al pensamiento polarizado, del tipo 'todo' o 'nada' ", afirma. Incluso, hay individuos que no presentan estos problemas, o que los sufren en menor medida. "Todo se aprende en función de valores como la cultura, la educación, y los padres que son los que transmiten estas ideas. Existen padres más competitivos y otros más relajados, y esto se refleja en la actitud posterior de los hijos", dice Gaja.
Estas reflexiones negativas se pueden eliminar. Aunque en las personas con unas creencias arraigadas, se tardará más tiempo, ya que llevan la mayor parte de su vida conviviendo con estas reflexiones. "A un niño de 10 años se le puede convencer más rápidamente que a una persona que ya sea mayor", expone Gaja.
El 'remedio' sería la terapia cognitiva, cuyo objetivo es reeducar la mente para erradicar estas afirmaciones que el único resultado que tienen es perturbar psicológicamente a la persona. "Si en lugar de pensar en desgracias, pienso que me tocará la lotería o que ganará mi equipo, seré más feliz", sostiene.
"Vivimos en una sociedad muy exigente, cada vez más competitiva y al mismo tiempo en un momento de crisis laboral, social y de redefinición de valores", explica Portellano. Ante las situaciones de incertidumbre, aumenta el malestar psicológico, que afecta más fácilmente a las personas más vulnerables o en situación de mayor riesgo. Por ello, la misma situación uno la vive de una forma más trágica o dramática, mientras que otro la percibe de una forma más positiva. "La finalidad es hacer que estos pacientes vean el mundo de forma distinta y darles alternativas", aclara Gaja.
En estos casos, los psicólogos deben de hacer de 'traductores de la realidad'. Gaja asegura que "el 90% de nuestros pacientes vienen por problemas de pensamiento". En muchas ocasiones las preocupaciones del paciente no son reales, ya que los problemas a los que se enfrenta en su vida no son tan graves como él piensa. Otro de los motivos es la imposibilidad de algunas personas de adaptarse a los cambios en sus situaciones personales. "Muchas personas han conseguido éxitos después del fracaso. Quien fracasa más, es el que más lo intenta", afirma.
"Las distorsiones más habituales que vemos son adivinar y anticipar acontecimientos", dice. Uno de los ejemplos más comunes sería no presentarse a un examen por pensar que se va a suspender, o no ir a una cita por pronosticar que será rechazado por la otra persona. "Una distorsión muy frecuente es el pensar 'no me quieren'", expone.
Las 10 distorsiones cognitivas más comunes:
1. Pensamiento todo o nada. Ver todo de color blanco o negro, sin que exista un término medio. Es un pensamiento perfeccionista. Si los resultados no son perfectos, se considera un fracaso. Por ejemplo, una persona hace una fiesta y uno de sus mejores amigos no puede acudir, solo piensa en eso y se pone triste. Esto hace mientras que no se dé cuenta de que muchos de sus otros mejores amigos sí están en la fiesta, y por tanto, no disfrute.
2. Generalización excesiva. Tomar un acontecimiento negativo que nos ha ocurrido puntualmente y dar por hecho que va a repetirse siempre. Por ejemplo, una persona va por primera vez a patinar y se cae, y desde entonces nunca más vuelve a patinar, porque da por hecho que siempre ocurrirá lo mismo.
3. Filtro mental. En una situación, se centra sólo en un elemento negativo que ha ocurrido, despreciando los positivos. Por ejemplo, una persona suspende un examen de un máster, y solo ve eso, el suspenso. Sin embargo, no tiene en cuenta que para llegar hasta allí ha tenido que aprobar el bachillerato y una carrera.
4. Descalificación de lo positivo. Se rechazan las experiencias positivas o neutras, y se convierten en negativas. Por ejemplo, consigue un nuevo trabajo y piensa "he tenido suerte", sin tener en cuenta su experiencia laboral, ni sus cualidades personales.
5. Conclusiones apresuradas. Hacer conclusiones negativas sin que haya datos objetivos que las justifiquen. Hay dos tipos:
·         Lectura de pensamiento. Consiste en creer saber lo que los demás piensan sin preguntárselo, y dando por hecho que son verdades absolutas. Se generan hipótesis acerca de por qué las personas se comportan de una manera determinada. Por ejemplo, "seguro que piensa que soy tonto".
·         El error del adivino. Hacer premoniciones erróneas acerca de posibles acontecimientos nefastos que ocurrirán en un futuro. En la mayoría de los casos no llegan a suceder. Por ejemplo, "seguro que suspenderé el examen", todavía queda tiempo para estudiarlo, más de una semana, pero aun así, piensa que va a suspender.
6. Magnificación o minimización. Exagerar los fracasos y minimizar los éxitos. Un ejemplo de magnificación es si se suspende una oposición que se ha preparado varios meses, y tiende a pensar que es el fin del mundo, pero la realidad es que puede intentarlo de nuevo al año siguiente. Mientras que la minimización sería ganar una medalla o un trofeo, y quitarse mérito a uno mismo diciendo "estaba chupado" o "cualquiera lo habría conseguido".
7. Razonamiento emocional. Interpretar los estados de ánimo como si se trataran de verdades objetivas. Por ejemplo, en una reunión importante en la que la persona tiene que hablar, se queda en blanco o se equivoca, en ese momento puede pensar "me siento estúpido", por tanto "soy estúpido". Pero lo que pensamos no es lo que somos, puede que no sepamos resolver ese problema matemático, pero sí sabemos resolver muchos otros.
8. Enunciaciones "debería". Tratar de motivarse con "debería", cuando en realidad sólo causa culpabilidad y frustración. Hay que erradicar frases que incluyan "debería" o "tendría", que sólo nos hacen volver al pasado y recordar las cosas que no hemos hecho. Es un pensamiento exigente y perfeccionista.
9. Etiquetación. Ponerse etiquetas negativas a uno mismo. Por ejemplo, me caigo en público y me digo "soy un torpe". Pero en realidad, lo que se piensa en un momento determinado no significa lo que somos, ni lo que valemos como persona.
10. Personalización. Culpabilizarse por los propios actos, y además creerse el responsable de las cosas malas que les pasan a los demás, y que en realidad se deben a un elemento externo del cual no se es responsable. Por ejemplo, me encuentro con un amigo y tiene mala cara, entonces pienso que está enfadado conmigo. Me digo a mí mismo "algo le habré hecho".


martes, 21 de junio de 2016

                       
                                                      DESDE LAS PLEYADES




Desde el punto de vista del SER, el mundo está perfecto así tal y como está. La perfección absoluta es en este momento. Desde el punto de vista de la acción, del hacer, del cómo me voy a insertar en el flujo, desde ahí hay que buscar la acción justa. El flujo del río es perfecto, pero si yo como ser humano quiero navegar por ese río, voy a tener que manejar una embarcación, y cada acción, gesto y acto de manejo debiese tender a ser una acción justa, una acción que me mantenga enraizado en la corriente y que al mismo tiempo me permita recorrer el camino a lo largo del río.
En este recorrido no estamos solos, no somos los únicos que van navegando por ese río. Aparece el otro, cada cual en su propia barca, con su educación, su personalidad, sus trabas y virtudes. Resulta inevitable en que en este viaje nos tenemos que relacionar con “el otro”.

El otro es la medida de nuestro nivel de madurez, madurez que va hasta la realización espiritual (en donde el adulto total es un sabio despierto).

El otro es una escala de medida. Mi nivel de paz, mi capacidad para vibrar en armonía con el otro está ligado a mi nivel de sabiduría. El otro siempre tiene una “agenda” que nada tiene que ver contigo. A veces la única forma de entrar en una relación saludable con “el otro” es soltando el deseo de tener la razón, es cediendo, es disolviendo tus deseos, tu ego y tu personalidad. Claro que esto hay que hacerlo estando consciente de que se está haciendo, porque de lo contrario se cae en un estado donde no tengo control.
Pero cuando se tiene cierta madurez uno es capaz de ceder, de dejar pasar al otro, podríamos incluso llamar a esto dejarse alienar. ¿Qué ganas? Nada, aunque ciertamente tus relaciones serán más pacíficas, porque cuando transitas por la vida sin querer tener la razón no discutes con nadie, pero al mismo tiempo sabes que en el fondo y en un nivel profundo, no hay nada que discutir, nada que ganar, ningún punto que defender, porque se han trascendido los opuestos.
Alienación y amor incondicional son dos caras de la misma medalla. Suena un poco contradictorio, pero tiene sentido: cuando te fundes en el amor, tu personalidad desaparece, el otro eres tú, tú eres el otro, y estás en condiciones de disolverte, de posponerte, de alienarte conscientemente. Ya no hay separación, y el bien del otro es también tu bien.
Esto sirve porque el otro está dentro. Cuando envejecemos también aparece “otro”, cuando enfermamos aparece “otro”. Tendemos a entrar en la lucha con ese otro, cuando lo ideal sería aceptarlo (tanto al otro que está “afuera” como a los otros que “están adentro”)
Tender a la unidad, para que desaparezcan los personajes. Tender a la unidad, para comprender que todos somos Una sola gran conciencia.
Por Marianne Acosta

martes, 24 de mayo de 2016

                   
                                                       DESDE LAS PLEYADES


La ansiedad es un monstruo que se alimenta de adrenalina.
En realidad, la ansiedad un monstruo que vive y se alimenta de adrenalina. Cuando algo nos avisa de que hay un peligro, como entrar en una escalera mucho más empinada de lo que esperábamos, realizamos una descarga automática de adrenalina y el monstruo de la adrenalina que estaba dormido se despierta y hace que de forma automática nos agarremos a la barandilla y nos ayuda a no caernos. Nos damos cuenta de que tenemos el monstruo dentro y que se ha quedado, porque mientras digerimos la adrenalina todavía le queda alimento para vivir y seguimos sintiendo ansiedad. Cuando pasa el tiempo sin que veamos un nuevo peligro, el cuerpo recupera su nivel normal de adrenalina y el monstruo se hiberna.
Cuando es el propio monstruo el que nos da miedo y luchamos para echarlo del cuerpo, para que desaparezca de inmediato, la lucha nos lleva a hacer otra descarga de adrenalina. El monstruo, encantado porque tiene más alimento, crece y se hace más amenazador, nos dice cosas terribles como que va a comernos el cerebro, que el corazón nos lo va a dañar, y la garganta nos la va a paralizar para siempre. Si aceptamos al monstruo en nuestro cuerpo y no hacemos nada para que se vaya, entonces dejaremos de darle alimento y el monstruo se hibernará de nuevo. Siempre viviremos el riesgo de que no se vaya, porque no estamos haciendo nada por ello y tendremos que acostumbrarnos a escucharle decir ¿y si no me voy y te da un ataque al corazón o te vuelves loco, o te mueres?; no son más que sus intentos de pedir alimento.

                                                        DESDE LAS PLEYADES

Mamá: no puedo parar los pensamientos que me llegan a la cabeza”

sobreestimulacion

Una amiga me comentó hace unos días que su hija, de apenas cinco años de edad, le había sorprendido con este comentario mientras la llevaba a un cumpleaños. Sentada en su sillita, en los asientos traseros del coche, la pequeña se mostraba agobiada y desconcertada. No es la primera madre que me comenta algo parecido, pero en este caso resulta especialmente significativo el hecho de que la niña considerara que los pensamientos le llegaban de fuera..
No se trata del argumento de una película de ficción, al estilo de La invasión de los ultracuerpos, ni tampoco es consecuencia en este caso de alguna enfermedad mental, o una situación puntual y pasajera. Tras descartar todo lo descartable con el psicólogo, la conclusión no se hizo esperar: se trata sin duda de otra niña más alcanzada por lo que denominamos sobreestimulación. En 1997, hace ya dieciocho años, publiqué un libro sobre el consumo de drogas de síntesis entre los adolescentes, en el que hacía referencia exactamente a esta situación. Sin lugar a dudas nos encontramos ante la generación más sobreestimulada de toda la historia de la Humanidad. Hasta hace apenas 50 años los estímulos que recibíamos del exterior eran muy limitados y moderados en relación a los que recibimos hoy en día. Se trataba fundamentalmente de estímulos procedentes de nuestro entorno inmediato, familia, amigos, y las pocas horas a la semana que podíamos pasar viendo un canal de televisión en blanco y negro, o escuchando algún programa de radio.
Hoy, cualquier niño de diez años de nuestro entorno, ha recibido muchísima más información que cualquier otro homo sapiens de los que han pasado por aquí en los últimos 40.000 años. Ha visto imágenes de tiranosaurios corriendo por un bosque, cuando hasta hace un siglo ni tan siquiera sabíamos de su existencia. Imágenes de peces abisales, animales e insectos de cualquier punto de la tierra, vídeos grabados en la superficie de Marte por un robot, secuencias reales sobre el corazón bombeando sangre o linfocitos haciendo su trabajo en nuestro sistema inmunológico. Cosas con las que ningún sabio de la antigüedad se atrevió a soñar, y un volumen de información muy difícil de manejar. Estímulos dirigidos a todos sus sentidos: sintetizadores, sonidos y ritmos nunca antes escuchados, alimentos procedentes de los cinco continentes, chicles que los primeros minutos saben a maracuyá y después a frutos silvestres del bosque australiano… ¿Se han parado a contar los tipos de cereales que hay en las estanterías de los supermercados? ¿Y los yogures?
Pero estos niños no reciben sólo los estímulos de su entorno habitual, sino que en muchas ocasiones nos empeñamos en “enriquecerlo” y llenar absolutamente todo su tiempo con más actividades. Un tiempo libre absolutamente copado, que se combina con histriónicas series de dibujos animados, estridentes partidas de videojuegos en 3D y todo tipo de aplicaciones para llenar sus móviles, tabletas y cabezas.
Hace ya unos años que distintos expertos, como los del grupo de investigación sobreNeuroplasticidad y Aprendizaje de la Universidad de Granada (UGR), advirtieron sobre cómo la estimulación temprana podía influir en el proceso de aprendizaje. La psicobióloga Milagros Gallo, señalaba que: “El entrenamiento en tareas demasiado complejas, antes de que el sistema esté preparado para llevarlas a cabo, puede producir deficiencias permanentes en la capacidad de aprendizaje a lo largo de la vida”.
El problema de la sobreestimulación es que, al igual que hacen las drogas de síntesis, provoca lo que denominamos “tolerancia”. Es decir, el organismo se acostumbra a recibir con regularidad su dosis de estímulos, hasta que llega un momento en el que tal dosis no le satisface. ¿Qué hace entonces? Pues muy sencillo: buscar una dosis mayor. Los niños que viven este efecto se hacen cada vez menos sensibles a los estímulos del entorno, y necesitan cada vez más. Se vuelven hiperactivos, o se muestran desmotivados mientras su imaginación y creatividad se van mermando. Les cuesta centrarse mucho tiempo en una misma actividad, y sienten que sus pensamientos se atropellan los unos a los otros.
NECESITAMOS EL ABURRIMIENTO
Puede parecer algo paradójico, pero necesitamos más que nunca que los niños y niñas tengan tiempo para aburrirse. Necesitamos que tengan tiempo todos los días para llevar a cabo actividades que no estén previamente estructuradas, organizadas y controladas por normas rígidas y preestablecidas. Es preciso que tengan la oportunidad de crear sus propias estructuras, normas y parámetros. Creo que los adultos que no son capaces de innovar, de adaptarse, cambiar o evolucionar y aportar algo a la vida de quienes les rodean, son con frecuencia niños privados de la posibilidad de crear y experimentar. Es necesario tener la posibilidad de explorar, y también la posibilidad de equivocarse.
Definiría el aburrimiento como la ausencia de motivación que incite a la acción física o mental. Así pues, si un niño se aburre y desea actuar tendrá que terminar encontrando o creando sus propias motivaciones. Tendrá en definitiva que automotivarseY no les quepa duda de que lo hará. Un niño o una niña en un parque, con un palito, arena y un par de piedras creará todo un mundo. Sentado frente a una mesa y con una caja llena de pinzas de tender la ropa, organizará una carrera de coches, desarrollará una batalla o realizará algún tipo de construcción. Una hoja en blanco, un lápiz y varios rotuladores darán lugar a todo tipo de creaciones…
Los niños y niñas de hoy, más que nunca, necesitan disponer de tiempo no estructurado y dirigido por sus mayores. La sobreestimulación, la constante motivación externa y el encadenamiento continuo de tareas y actividades programadas les saturan, agobian y ahogan su necesidad de crear.
Resumiría mis principales recomendaciones en el siguiente decálogo:
  1. Procure que sus hijos/as dispongan con frecuencia de tiempo no estructurado. ¡Verdadero tiempo libre!
  2. Reduzca las actividades extraescolares al mínimo que considere necesario. Priorice y tenga muy en cuenta aquellas que son iniciativa de ellos mismos.
  3. No se adelante a sus demandas, no queme etapas demasiado pronto. Necesitan detenerse y paladear cada edad y cada etapa. Respete su ritmo de maduración.
  4. Interactúe y juegue con ellos si se lo piden, pero no organice ni desarrolle las normas.
  5. Controle el acceso a internet y las nuevas tecnologías. No deben convertirse en prioritarias ni conformar su principal forma de ocio. Establezca horarios.
  6. Distancie el uso de ordenadores, tablets o teléfonos móviles de la hora de irse a la cama. El sueño es fundamental, y el cerebro necesita un tiempo para volver a la normalidad tras los estímulos recibidos durante el empleo de estos aparatos.
  7. Supervise las series de dibujos animados que ven. Compruebe si es usted capaz de ver un capítulo y en qué estado se encuentra después. Algunas generan un estado de ansiedad muy apreciable.
  8. Sus hijos necesitan contacto con la naturaleza. El ritmo que ésta establece actúa como un verdadero bálsamo. Necesitan tocar, oler, sentir y experimentar en espacios abiertos y naturales.
  9. Controle los ruidos innecesarios. Si alguien quiere ver la tele en casa, escuchar música o discutir, los demás no tienen que compartirlo necesariamente.
  10. Preste toda la atención posible a sus comentarios, preguntas y observaciones. Nada de lo que dicen es superficial, aunque en un principio podamos no entender lo que están intentando decirnos.
(Esto no quiere decir que la sobreestimulación sea la respuesta a todos los casos similares. Mi intención es sólo aportar recursos e ideas a los padres y madres que puedan sentirse identificados). https://twitter.com/gcanovasg
Más información: http://www.guiasaluddigital.com

lunes, 23 de mayo de 2016


                                                    DESDE LAS PLEYADES


Cuando hablamos de personalidad, nos referimos a un conjunto de actitudes, rasgos, motivaciones, creencias y patrones comúnmente aceptados. Somos un proceso en dinamismo constante y sujeto a un amplio abanico emocional que oscila entre la avidez, la antipatía y la indiferencia. En definitiva, somos una combinación única de rasgos físicos, procesos biológicos, potenciales mentales, emocionales y espirituales.

Vivimos atrapados por la continua actividad de una mente restringida que aspira a convertirse en algo sólido, estable y definido. Con el ego hemos topado. He aquí el director ejecutivo de una empresa llamada yo.

El ego es un constructo de necesidad social que cumple perfectamente su función, o sea, mantenernos maniatados y regular pautadamente la conducta según los convencionalismos instaurados. Nada puede ser expresado, si no es aprobado por los mandamientos socioculturales del sistema. Por lo tanto, esta fijación mental es la que define el ritmo, programa qué hacer y qué callar a cada instante.


Como dirá B.F. Skinner: "El yo es un repertorio de conductas apropiadas a una serie de acontecimientos". En este sentido, el yo puede ser una persona distinta de un momento a otro. No somos uno, sino muchos.

El budismo zen promueve la tarea de despertar del sueño fingido, considerando esta hazaña como un proceso suave y gradual de desidentificación progresiva, respecto al contenido mental en general y a los pensamientos en particular.

En una ocasión me preguntaron, ¿cuánto tiempo necesitaremos para reconocernos de verdad? Tras hacer una sentida pausa, contesté: ninguno. Siempre andamos buscando justificaciones, para no asumir la responsabilidad de nuestros actos, palabras y pensamientos.

La práctica de la presencia es todo el tiempo, más bien hay que decir sin tiempo, pero nosotros seguimos jugando al despiste y perdiendo eso que llamamos tiempo.

Denkô Mesa
(Fragmento de enseñanzas sobre los 5 agregados del apego)

viernes, 20 de mayo de 2016


                                                          DESDE LAS PLEYADES


El Absoluto, lo no manifestado, se manifiesta en multitud de formas y crea la dimensión del tiempo, que es la dimensión de la mente, para experimentarse a si mismo.
Vivimos en dos dimensiones:
Una es la dimensión vertical, la dimensión de Ser. Es vertical porque va hacia adentro, a las profundidades, al centro. Esta dimensión es profundidad, no hay tiempo, solo ser. Es la expresión del Absoluto en multiplicidad de formas. Esta dimensión es real.
La otra dimensión es la dimensión horizontal, la dimensión de la mente (el continuo de pensamientos), es horizontal porque es lineal, es decir, va de pasado a futuro. Esta dimensión es ilusión, pura proyección mental, por tanto, no es real.
Toda la existencia es real, ya que es el Absoluto manifestado en multiples formas. Lo que es ilusorio es el pensamiento (la mente) y la línea del tiempo (pasado y futuro).
Todo lo que es en el momento presente es real. Cuando aparece la mente con su pasado y futuro, entonces caemos en la ilusión del tiempo y nos perdemos en él. Surge una identificación con el cuerpo-mente, creyendo que somos alguien separado con una identidad. Es aquí cuando caemos en un estado de ego y perdemos conciencia de nuestra verdadera naturaleza.
Somos manifestación del Absoluto en forma humana, y experimentamos entre estas dos dimensiones.
La sabiduría reside en aprender a vivir en equilibrio entre las dos dimensiones; y esto sucede cuando somos conscientes de nuestra verdadera naturaleza y utilizamos la dimensión horizontal (la mente) como herramienta para poder accionar.
La clave es no apegarse a la dimensión horizontal, pues una vez nos apegamos a ella, se crea una falsa identidad, un falso "yo" (ego) y de aquí viene la inconsciencia y todo el sufrimiento.
Lo importante es vivir conscientemente, desapegados de la dimensión horizontal (del tiempo, de la mente).
De esta manera logramos vivir de manera iluminada en el mundo manifestado.
Camino al Despertar

jueves, 19 de mayo de 2016



                                                           
                                                                DESDE LAS PLEYADES

                                   EL AMOR COMO ESTRUCTURA QUE LO SOSTIENE TODO


EL AMOR ES INTEGRADOR,ES UNA ENERGIA QUE TODO LO ARMONIZA,TODO LO ORDENA Y TODO LO SOSTIENE.

EL AMOR TAMBIEN ES DISCERNIMIENTO YA QUE COLOCA CADA COSA EN SU SITIO,ES LA VIBRACION QUE EMANA DESDE EL CORAZON.

EL AMOR NUNCA SE ENREDA CON ESTADOS MENTALES DISONANTES,SINO SIMPLIFICA TODO EN LA PURA ALEGRIA DE VIVIR.

EL AMOR ES RESPETO Y TOLERANCIA HACIA LAS ACTITUDES QUE NO SE COMPRENDEN VALORANDO AL SER QUE HAY DETRAS DE ELLAS.

EL AMOR ESTA PARA DILUIR EL MIEDO ESPARCIENDO LUZ DENTRO DE LA OSCURIDAD.

EL AMOR MOLDEA LA ENERGIA BAJO ESTRUCTURAS DE SINGULAR BELLEZA.

EL AMOR ES UN ABRAZO UNIVERSAL.

EL AMOR DIGIERE LAS EXPERIENCIAS DE BAJA VIBRACION LLEVANDOLAS Y CONVIRTIENDOLAS EN UN PROCESO DE ASCENSION.

EL AMOR ES SUTIL Y SU CAMINO ES DE CORAZON A CORAZON.

EL AMOR HACE DE GUIA PARA UNIRNOS A NUESTRA DIVINIDAD.

EL AMOR NOS SANA DE TODAS NUESTRAS HERIDAS.

SOMOS AMOR
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miércoles, 18 de mayo de 2016

       
                                                    DESDE LAS PLEYADES




ATRAEMOS A NOSOTROS COMO UN IMAN LA MISMA ENERGIA QUE EMITIMOS.
Eres un imán atraemos a nosotros la misma energía que emitimos, muchas veces pedimos cosas y deseamos cosas pero el Universo no nos da lo que queremos sino lo que somos o emitimos, es por esto que a veces te cansas de pedir cosas que sucedan en tu vida y resulta que llegan otras cosas que no esperas y en vez de cuestionar a Dios y al Universo lo que debes es buscar para dentro en tu interior en tus pensamientos y ver que estas generando en tu vida porque es lo que estas atrayendo en este momento. En ese momento es el instante perfecto para darte cuenta de lo poderoso que son tus pensamientos, que eres un potente imán que atraes las mismas cosas, energías, personas que emites. En vez de darnos latigazos es preciso hacernos responsables de nuestro interior, evaluarnos y ser consciente de que estamos emitiendo.
Si a tu vida llegan personas difíciles que te cuesta aceptar o llevar una relación en armonía no lo veas como un castigo o karma, agradece con todo tu ser porque es una magnífica oportunidad de mirarte en ese espejo, ver tu interior, analizarte y descubrir que parte de ti merece ser sanada en este momento, si te alejas de esas personas sin haber aprendido o sanado aquello que mereces sanar o aprender créeme que llegaran las mismas situaciones, o personas diferentes pero con la misma energía y esas cosas que no toleras, la vida es tan buena maestra que hasta que no aprendas la lección te la estará repitiendo.
Que hoy sea un día para hacer consciencia de que eres un mágico imán y que atraes a tu vida lo que emites, enfócate en sacar lo positivo de emitir vibraciones de amor, luz, entrega, solidaridad, pasión, armonía, entrega, servicio y notaras como tu entorno comienza a mostrarse diferente porque atraerás personas con tu misma vibración.
Feliz y Bendecido Día.
Rossy Batista Guzmán.

lunes, 16 de mayo de 2016



                                                           DESDE LAS PLEYADES


NO SE TRATA DE DESPRENDERTE DE TU EGO SE TRATA DE DOMARLO Y PONERLO AL SERVICIO DE TU SER,
Cuantas veces has pensado que maravilloso seria desprenderte o matar tu ego. Cuantas cosas podrías lograr si no tuvieras tu ego dentro de ti, pero lamentándolo mucho el ego siempre estará ahí acompañándote, guiándote y bloqueándote depende de ti como lo domines y con la práctica y crecimiento personal lograr domarlo de tal manera que lo pongas al servicio de tu ser y aunque lo escuches hacer pataletas dentro de ti te mantengas fuerte para saber que él no es más fuerte que tu ni más poderoso.
Aunque pueda ser difícil no es imposible, con paciencia y calma puedes irlo domando y educando como un niño que aunque hace rabietas y berrinches es capaz de tu educarlo, tranquilizarlo y guiarlo hacia eso que tanto tu deseas ser, sé que no es fácil y que muchas veces de forma consciente e inconsciente sale el inquieto ego y a veces se puede disfrazar de orgullo, dignidad o valor propio, por eso es importante calmarte respirar profundo y analizarte y ver desde que plataforma estás pensando o trabajando si desde el amor que brota de tu ser o desde tu ego poderoso.
Existirán personas en forma de ángeles que vendrán a tu vida a trabajar esa parte de tu ego, vendrán en forma difícil queriéndote sacar de tu zona cómoda, mostrándote cosas de ti que antes no conocías y que no habían explotado, son personas que son como detonantes en tu vida y te hacen explotar y sacar la peor versión de ti mismo, pero en vez de lamentarte debes dar gracias, gracias por la oportunidad que tienes para trabajar con tu ego, porque desde otra forma no lo hubiese podido hacer, Desde hoy cuando lleguen personas así da gracias, dale la bienvenida y mantente en apertura a aprender, recibir, crecer y aprender cada lección, veras que cada día tu ego estará domado o poderoso depende de ti si lo dejas ser y te autodestruyes o si permites domarlo y ponerlo al servicio de tu ser.
Que hoy sea un día para reconocer cuales actitudes, sentimientos y pensamientos tienes y reconocer desde que plataforma viene si desde el ego o desde el amor, Tu elegís en cual sintonía estar y cual darle poder. La esencia de tu ser es el amor y el ego y tu ser no son compatibles cuando uno actúa el otro desaparece, por eso elige el amor para que el ego se calle y desaparezca y cada día este domado y al servicio de tu ser, porque tu ser es amor, luz, dulzura.
Feliz y Bendecido Día.
Rossy Batista Guzmán

jueves, 12 de mayo de 2016


                                                          DESDE LAS PLEYADES


LIBRO DE EMILIO CARRILLO "OJOS NUEVOS"


MIS QUERIDOS AMIGOS HE TENIDO EL PLACER DE PODER LEER EL ULTIMO LIBRO DE MI AMIGO EMILIO CARRILLO Y TENGO QUE DECIR QUE ME HA ENTUSIASMADO.

Y NO SOLO POR LA HISTORIA DE EMILIO CON AVALON,SINO POR EL TRATADO ESPIRITUAL QUE ESE LIBRO CONTIENE.

ES IMPOSIBLE DECIR MAS EN TAN CORTO ESPACIO,LO ABARCA ABSOLUTAMENTE TODO Y DE UNA FORMA MUY CLARA PARA LA COMPRENSION.

ES UN LIBRO QUE TODOS DEBERIAN LEER.

lunes, 9 de mayo de 2016


                                                             DESDE  LAS PLEYADES

hacer el salto

hooponoponoenvenezuela.wordpress.comMe pregunté muchísimas veces cómo era posible que creáramos nuestra realidad, cómo podíamos materializar lo que pensábamos y, percibirlo en nuestra vida, me preguntaba cómo hacer aparecer algo de la nada. No le encontraba respuestas y un buen día apareció la información que aclaró mis dudas, esa respuesta resonó conmigo y tuvo sentido para mí.
Esta llegó por medio de un material de Bashar un ser de las estrellas, quién en su explicación hacía eco con mi comprensión sobre Un Curso de Milagros y mi entendimiento acerca del Ho’oponopono. También resonaba con algunas teorías científicas como la teoría de las cuerdas y otras más que explican la existencia de los universos paralelos. Incluso la teoría de Einstein reconoce las posibilidad de la existencia de otras «Tierras» en universos paralelos.
La idea de este artículo tomando parte del material de mi último libro es para que estés más consciente de cómo funciona la estructura de la realidad y a la vez expandir tu consciencia.
Siempre sentí una especial atracción por lo oculto, por la metafísica y por aquello que me permitiera comprender lo que la ciencia aún no lograba explicar; sabía que había algo invisible más allá de lo que aparentaba ser real. Yo tenía la certeza de que no todo lo que ven nuestros ojos es real y no todo lo que es real puede ser observado por nuestros ojos.
Es cierto que nuestra mente consciente o intelecto no entiende nada de esto, en realidad esa no es su función, por eso puede resultarnos difícil comprenderlo pero lo explicaré de modo sencillo.
La visión de nuestro intelecto está limitada por lo aprendido y no es capaz de ir más allá de lo que muestran nuestros sentidos físicos. Existe una cierta cantidad de conciencia de la que no somos conscientes, que permanece velada para nosotros por el olvido que padecemos en nuestro estado actual de existencia.
Nuestra consciencia no habita en el cuerpo, nuestro cuerpo y el mundo son los que habitan dentro de nuestra conciencia. El mundo que vemos es una ilusión, una proyección, es el sueño que nuestra consciencia está soñando. Percibimos el mundo como si pudiera existir sin nosotros, y esa sensación es la trampa, la ilusión, el mundo que vemos lo estamos soñando; y sin ti tu mundo desaparecería, dejaría de existir, pero tú no puedes dejar de existir, solo tu vida actual es la que puede terminar.
Todo lo que vemos afuera es una ilusión, es la ilusión de estar en un mundo exterior, pero afuera no hay nada, el afuera no existe como tal. Eso que llamas allá, está dentro de ti y, genera una realidad de parecer que todo sucede fuera y separado de ti. Allá está adentro, nunca hubo un allá afuera. La consciencia es el centro donde todas tus experiencias convergen. Sin conciencia nada sucede, nada puede existir para ti. tampoco existirías y eso es imposible.
Según Bashar, en el campo de todas las posibilidades existen líneas temporales que son solo potencialidades de realidades que transcurren simultáneamente. Algunas de ellas son muy parecidas a nuestra vida actual y otras son muy diferentes. Por cada elección que hagamos existen infinitas opciones que no hemos realizado en nuestra línea temporal. Salir a tomar un café, pasear en carro, no ir a trabajar, etc. Todas las posibles decisiones que podamos escoger en un día, cada versión infinita de ellas ya existe en alguna parte y tenemos la capacidad de voltear nuestra atención a una de ellas para que sea la versión de la realidad que experimentemos. Se trata de saltar de una realidad paralela a otra. Lo que tenemos que hacer es alinearnos con esa realidad que ya existe, sintonizando nuestra vibración con su frecuencia y así la podemos experimentar.
Todo existe, todo está ya aquí y ahora, todo está a nuestra disposición. Cuando utilizamos la palabra «manifestar» es solo porque en ese momento ya lo podemos percibir en nuestra realidad, de lo contrario permanece invisible para nosotros.
Existen infinitas realidades paralelas que están ocurriendo en este instante simultáneamente, nosotros según nuestra vibración nos encontramos enfocados en una determinada realidad. El cambio de frecuencia nos lleva a un programa diferente que ya se está ejecutando en la pantalla gigante del universo.
No tenemos que hacer magia para ver lo que deseamos ver, todo existe simultáneamente, todo está ya aquí. Ya es real, lo que lo hace invisible para nosotros es nuestro sistema de creencias. No se trata de hacer aparecer algo de la nada o hacer que lo invisible se vuelva visible, es alterar nuestra percepción lo cual se logra cambiando nuestro sistema de creencias. La dificultad en manifestar otras realidades es nuestra tendencia a creer que nuestra realidad actual es la única que existe y es inmutable.
Manifestar algo en nuestra realidad no es hacer que las cosas se transforman de cierta manera, o vengan de algún lugar a nuestra realidad, no, lo que ocurre es que se torna visible el tipo de realidad que es acorde con nuestra vibración, si no estamos vibrando en esa cierta frecuencia, esa realidad que ya existe se mantiene invisible para nosotros.
La manifestación es el resultado de cambiar tu frecuencia al grado donde puedes comenzar a percibir lo que ya existía pero que no lo podías percibir. Tú constantemente emanas vibración, eso es algo que no puedes evitar, lo haces constantemente, eres energía y consciencia.
Todo existe aquí y ahora, toda experiencia que podrías tener, todo objeto que podrías tener, todas las probabilidades ya existen holográficamente pero solo puedes ver lo que tenga el mismo nivel vibratorio. Todo existe en realidades paralelas a las cuales puedes acceder cambiando tu frecuencia. De modo que no es que realmente atraemos cosas de otro lugar., nosotros cambiamos nuestra línea de tiempo.
No creamos nuestra realidad materializando un mundo físico, el mundo físico ya existe en nuestra consciencia, de hecho existen infinitos mundos físicos. Lo que hacemos es saltar de una realidad a otra continuamente según nuestro estado vibratorio donde el mundo físico que experimentamos es imperceptiblemente diferente al anterior. Es como viajar en un tren que va cambiando de carril a cada instante. Esto ocurre billones de veces por segundo. Todo el tiempo estamos saltando a realidades paralelas distintas a gran velocidad, es algo natural en nosotros y no hay manera de evitarlo. Si no lo percibimos es porque ocurre tan rápido y la variación es tan imperceptible que crea la ilusión de movimiento suave y continuo. Esta es la manera como se genera la ilusión del movimiento que nuestra conciencia percibe. Son realidades casi idénticas en las que pasamos de una a otra sin interrupción y por ser tan similares, no lo notamos.
La vida funciona como una película, una película son una secuencia de 24 fotogramas por segundo. Todos los fotogramas existen simultáneamente en el ahora, no uno detrás del otro, tu proyectas tu consciencia en los fotogramas individuales que llamamos realidades paralelas y lo haces a una velocidad tan grande que lo experimentas ilusoriamente en un cierto orden, en una progresión experimentando así el tiempo, el espacio y el movimiento. Es como la cinta de una película que pasa a una gran velocidad: las imágenes son muy parecidas y se encuentran en una secuencia determinada, por eso lo que percibimos lo vemos como si estuviera moviéndose. Lo que realmente se mueve es nuestra conciencia. Y lo experimentamos como tiempo, movimiento y espacio.
realidades paralelas-
Nosotros no cambiamos el mundo en el que nos encontramos, no podemos.. Permanecemos en una realidad donde todo lo que nos acompaña tiene una vibración similar. Si deseamos cambiar nuestra realidad, si deseamos tener una vida más acorde con quienes somos realmente, lo que tenemos que hacer es aumentar nuestra frecuencia vibratoria. Al cambiar nuestra frecuencia saltaremos a otra realidad paralela donde los seres que nos acompañan también se encontrarán en una frecuencia más elevada, o veremos una mejor versión de ellos.
El mundo que tú quieres experimentar ya existe a ese nivel, lo que haces es cambiar de carril. Eso es lo que es y por eso se dice que si quieres cambiar algo en tu mundo, todo lo que tienes que hacer realmente es cambiarte a ti mismo. Te transportas a un mundo donde se refleja ese cambio, porque dicho cambio ya existe de forma natural en ese mundo.
Si te sientes en paz, saltas a un mundo donde hay más paz, si vuelves a sentirte preocupado, vuelves a saltar a un mundo donde tengas razones para preocuparte. Al cambiar nuestras creencias, nuestra vibración también cambia porque las creencias son las que generan los sentimientos, los pensamientos y nuestras actitudes, y por ende, nuestra vibración.
Cuando tu vibración se altera significativamente, puedes ver que todo a tu alrededor cambió, pero en realidad quien cambió fuiste tú
Cada persona crea su realidad exterior acorde a su mundo interior y como colectivo generamos nuestra realidad común acorde al estado de nuestra psique y conciencia grupal.
No puedes cambiar el mundo, no hay manera, puedes cambiar tu vibración para entrar en un mundo más acorde contigo. La cosas y situaciones que persisten en tu realidad que no te agradan no es que estén allí por gusto, es porque no las dejas ir y sigues igual.
Si quieres un cambio en tu vida, cambia tu frecuencia para estar acorde con el mundo que prefieres experimentar y que ya existe en ese nivel. Por lo tanto, si todo ya existe y es solo una cuestión de desplazamiento de realidad paralela, a continuación, utilizando el tiempo presente comienza a sentir que tienes lo que quieres para acercarte a ello. De hecho, ya está ahí, a tu lado, pero en otra realidad. Y al decir gracias, sintiéndote agradecido por ello, entusiasmado por tenerlo y sentir la sensación de que ya es parte de tu realidad, puedes cambiar tu vibración para saltar a la realidad en la que ya existe.
La mejor y más rápida manera de subir tu frecuencia es haciendo lo que más te gusta, (lee el poder del entusiasmo) y apreciando. (lee el poder de la apreciación)
Gracias, te amo
Jocelyne Ramniceanu

viernes, 6 de mayo de 2016


                                                            DESDE LAS PLEYADES


Meditar significa estar atento a todas las actividades de la mente

El arte de meditar implica mucho más que calmar nuestra mente y atender a nuestras sensaciones. En realidad aislarse a un lugar tranquilo y adquirir este hábito, concentrándonos para aprender a meditar, no tiene un verdadero sentido si no somos capaces de integrar su significado en nuestra experiencia diaria.



La meditación va más allá de emplear un tiempo a practicarla y aprender a concentrarse. El hábito ha de ser incorporado en nuestra vida, para que haya un cambio interno, con la intención real de ser mejores personas: con nuestro entorno, con nuestra naturaleza y los seres que habitan este mundo.

Nuestros conocimientos y creencias impiden que accedamos a una mente clara, inocente y sensible a lo que nos rodea. El sentido de meditar nos lleva a una mente que se libera de la distorsión y del ruido mental, para adquirir un despertar que nos hace ser más conscientes de cómo todo esto influye en nuestras relaciones y nuestra conducta.

“Correr, bailar, nadar, cualquier cosa puede ser una meditación. Mi definición de meditación es: siempre que tu cuerpo, tu mente y tu alma están funcionando juntos en ritmo, eso es meditación.”
-Osho-

Aprendemos a conocer nuestro “yo”

La meditación está más allá de la mente. Así que cuando esta se calma es posible llegar a un estado de claridad que facilita la tarea de eliminar los prejuicios e ideas preconcebidas que distorsionan nuestros pensamientos. Es así como podemos lograr ordenar nuestra mente para que se vuelva más sensible e inteligente.

“Es preciso estar atento al desorden que hay dentro de uno mismo, atento a las contradicciones, a las luchas dualísticas, a los deseos opuestos, atento a las actividades ideológicas y a su irrealidad. Uno ha de observar “lo que es” sin condenar, sin juzgar, sin evaluar en absoluto”
-Krishnamurti-

Al conocer a nuestro “yo” y estar atentos a cómo actúa y nos influye, es cuando se produce su ausencia, observándolo, y en esta ausencia la mente se pone en orden. Lo hace atendiendo a la experiencia presente, incrementando las posibilidades de adquirir cualquier aprendizaje potencial.

¿Has notado cómo tu experiencia se ve contaminada por tus pensamientos? Si somos capaces de mantener la mente en calma, podremos ir hacia la experiencia sin restricciones, aceptando las cosas tal y como son, sin pretensiones.

Meditar nos pone en contacto con nuestra naturaleza

Meditar no es una técnica a practicar, ni es una habilidad que se adquiere con nuestra mente y, por otro lado, tampoco supone esfuerzo. La meditación está por encima de cualquier actividad mental, ya que es capaz de observar esta actividad. En el límite donde termina la mente es donde comienza la meditación.

Utilizamos la mente para obtener logros, metas y aprendizajes, sin embargo mediante la meditación llegamos a nuestra naturaleza. Reconocemos nuestro estado más puro que se mantiene a pesar de cualquier experiencia y circunstancia. Es así como se llega a la integración de lo que tú eres más allá de tus acciones y tus logros personales. Contactamos con nuestra naturaleza a través de la meditación gracias a que nos encontramos con nuestro verdadero ser.

“La meditación es un estado de claridad, no un estado de la mente. La mente implica confusión, nunca es clara: no puede serlo. Los pensamientos crean nubes a tu alrededor: nubes sutiles. Éstas generan una neblina y se pierde la claridad. Cuando las ideas desaparecen, cuando no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en tu ser, se produce la claridad”
-Osho-


El principio de la meditación es el conocimiento de uno mismo

Llegar al conocimiento de uno mismo a través de la meditación supone estar atento a toda nuestra actividad mental en forma de pensamientos y sentimientos, además de todas la actividades que genera nuestra mente. Actuamos como observadores de la experiencia y es así cómo nos descubrimos.

Cuando comprendemos nuestra actividad mental dejamos que aflore nuestro inconsciente de una forma espontánea. Es así como nos liberamos del ruido que nos aturde, confunde e invade nuestra conciencia. Apartamos las capas que entorpecen nuestra visión para captar el mundo que nos rodea con mayor claridad.

“El control implica resistencia. La concentración es una forma de resistencia que consiste en reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se adiestra para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su elasticidad, su sensibilidad y se vuelve incapaz de captar el campo total de la vida”
-Krishnamurti-

Rafa Aragó