Nuestra querida amiga Regla Contreras, comparte con nosotr@s este hermoso texto.
¡Muchas gracias Regla!
Abrazos, besos e infinitas bendiciones para tod@s.
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Estos días, todos los internautas suelen reenviarse unos a otros, mensajes muy positivos pero que están enlatados y tienen unas bellas imágenes como fondo.
Yo voy a romper esa vieja costumbre obsequiando con una reflexión genuina que escribí la víspera de Reyes de madrugada, ante un problema que alguien me planteó y ante la ausencia de sueño.
Sólo tendríais que imaginaros que las sucesivas frases del texto que vais a ir leyendo, secuencialmente están impresas sobre unas bellas fotos de un tablero de ajedrez y sus correspondientes fichas a lo largo del desarrollo de ese juego. Yo esto sabría hacerlo con el ordenador, pues tableros con sus correspondientes fichas no me faltan, ya que tengo en casa una colección y hasta podría permitirme el lujo de que en cada imagen podría aparecer un juego de Ajedrez diferente, para impresionar todavía más al personal internauta, que se apresuraría a reenviar y reenviar encadenadamente ese pps. sin descanso, que por supuesto, iría firmado con mi nombre bien visible -¡cómo no!- con unas letras brillantes y doradas sobre un fondo negro.
Al cabo de un tiempo, uno de mis contactos me lo reenviaría a mí de nuevo, ignorando que fuera yo la autora de ese pastiche, y yo lo recibiría sonriendo y dándole la misma importancia que le daría a un eco... eco... eco...
Pero soy muy vaga para ponerme a hacer esa virguería creativa y prefiero emplear mis energías saliendo a la terraza a tomar el alimento del Sol, que me es mucho más valioso y grato.
Lo otro -siendo bello- no dejaría de tener su carga de ego.
Ahí va el regalito que os brindo al día siguiente de Reyes.
"La Vida es como un tablero de ajedrez, y nosotros somos las diferentes piezas que sobre la superficie entablan una batalla para derribar al Rey del bando contrario.
A veces jugamos en un bando negro, y otras veces estamos llamados a jugar en un bando blanco. Y da igual que seamos peones, torres, alfiles, damas, Reyes o caballos: todas y cada una de las piezas son igualmente importantes para el desarrollo del Juego.
A veces, cualquiera de las fichas puede considerar injusto que apenas comenzado el juego, un insignificante peón del bando contrario, venga y se la coma, mandándola sin más, fuera del tablero. Y nosotros- como esas fichas del tablero- no alcanzamos a ver más allá de nuestro plano, y nos ponemos a sufrir sin ser conscientes de esa GIGANTESCA Y SABIA MANO que, por encima nuestra, nos mueve a su antojo porque tiene proyectado para nosotros un plan que pasa por que ese supuesto peón enemigo, nos coma, nos plagie, ningunee o intente hacernos cualquier otro tipo de daño, porque tras esa aparente "mala suerte" o esa faena del enemigo, se esconde una JUGADA MAESTRA para el bando en el que jugamos.
De ahí que tantos Sabios Maestros nos adviertan de que a veces, quien más daño creemos que nos hacen, es un favor lo que nos están haciendo. Veámoslo así y no demos espacio en nuestro corazón, al resentimiento, temor o a la venganza, porque entonces estaremos dando cabida al daño que el otro genera, desviando, de esta manera, una acción que iba en otra dirección. Abramos los ojos y veamos más allá de ese aparente daño.
Y consecuentemente, quien hace un daño a conciencia, recibe esa misma acción como si fuera un boomerang.
Es una Ley Universal llamada de Causa y Efecto, de la que nada ni nadie puede escapar, en el Universo".
Regla






